Publicado el Martes 27 de Febrero del 2007 @ 2:27 por Armonth.
Un tema recurrente en mi vida es el tema del conocimiento y la maldición que eso conlleva, tengo la curiosa teoría que una persona cuanto más conocimiento tiene más infeliz es, quizá es sólo una extrapolación al clásico dicho de para ser feliz hay que ser tonto pero a menudo me quedo pensando que el conocimiento es una maldición.
Un ejemplo es el que comenta Logadmin que a su vez enlaza a The curse of knowledge:
“Piensa en un abogado que no puede darte una clara y comprensible respuesta a una cuestión legal. Su basto conocimiento y experiencia le vuelve incapaz de hacerte comprender lo poco que sabes del tema. Por lo que cuando habla contigo, lo hace con abstracciones que no puedes comprender. Y nosotros, somos como ese abogado en nuestro propio dominio de conocimiento.”
Hace tiempo era incapaz de percibir este hecho, en cierto modo era un pelmazo que podía ponerse a explicar sobre protocolos a alguien que no es que no le interese, es que directamente no le interesa ni te ha pedido que se lo expliques…
Cuanto más sabes de un tema, más difícil se vuelve explicar algo sobre el mismo, hasta el punto que por dar un ejemplo yo ya no defiendo el software libre. Tengo tan asimilado sus ventajas éticas, sociales y — salvo excepciones — técnicas que soy incapaz de dar argumentos demoledores y caigo en el “sí pero…”.
Organizando tus ideas y pensamientos puedes (casi) erradicar estos síntomas, pero no es fácil ni barato en términos de desgaste psíquico.
Y otra cuestión es ¿hasta que punto conviene saber? La respuesta es que hasta el mínimo común denominador si aplicamos el principio de Dilbert:
El principio de Dilbert alude a una observación satírica de los años 1990 que afirma que las compañías tienden a ascender sistemáticamente a sus empleados menos competentes a cargos directivos para limitar así el daño que son capaces de provocar.
El exceso de conocimiento puede llegar a anular tus (buenos) argumentos, puede convertirte en el sujeto perfecto para no progresar en la vida y la gente por lo general es más feliz en la ignorancia sin saber (por ejemplo) todos los atropellos a los que diariamente les someten (con decir “especulación” sobran argumentos, parrafadas o imágenes)…
En resumen, el conocimiento es una maldición, una maldición en la caes de buen grado, pero maldición.
Nota: A los que piensen que esto es filosofía barata, errados estáis, son pensamientos escupidos tal cual aparecen en mi mente en la que solo cabe el pensamiento que hay mucho sueño y pocas ganas de dormir (¿incongruente? si yo os contara…).
Te mereces un aplauso porque es la pura y santa verdad.
Es tan el punto que no puedes encontrar las palabras necesarias para que la gente te crea una cosa, ni siquiera tu te entiendes lo que dices.
Si, es cierto, siempre lo pensé así.
En cuanto a los empleados de una empresa, no es casualidad que muchos saben poco y pocos saben muchos…
Respecto a explicar algo, cada día se me hace más dificil, como dice CTX Ken, los términos y definiciones que uno cuenta para explicar algo, siempre son un problema, porque muchas veces la gente no sabe tampoco esos términos, entonces la explicación se vuelve algo totalmente abstracto y con poco sentido.
Estoy de acuerdo con la idea que el conocimiento es una maldición. Uno ve en el día a día que las personas que no se hacen seriamente preguntas o estudian o hacen lo justo son sencillamente mucho mas felices que aquellos desdichados que viven preguntándose el porque de las cosas. Aunque a veces le puede ir mal, ya que no tienen una vision de lo que puede llegar a pasar. Pero bueno en si, es verdad. Las personas que menos saben mas seguras se sienten. Es algo lógico.
Y con respecto a bajar el nivel para explicar algo, es mortal. Tan difícil es, que se desvirtúa lo que uno quiere explicar y al final enseña cualquier cosa.
“Cuanto más sabes de un tema, más difícil se vuelve explicar algo sobre el mismo”
Debiera ser al revés, si sabemos mucho de un tema y tenemos capacidad de síntexis, podremos explicar los conceptos como quien le explica a un niño de 9 añós. Si no tenemos esa capacidad de síntexis, la cantidad de información que conocemos se volverá contra nosotros.
Totalmente de acuerdo, la ignorancia es felicidad, con dos cojones, que asco de vida.
A mi me viene a la mente un dicho muy conocido, “ojos que no ven corazón que no siente”.
Disiento: el conocimiento te puede (y debe) hacerte más feliz. Otra cosa es que haya gente que no sea capaz de argumentar sobre un tema… no es lo mismo.
Un ejemplo, yo he tenido en mi etapa como alumno, profesores que sabían mucho de su asignatura y no sabían transmitir el conocimiento, mal asunto. Otros eran buenos pedagogos, pero no sabían de lo que hablaban, casi diría que peor, y los buenos, los que sabían un huevo de lo suyo y además sabían sintetizarlo y ponerse en lugar del alumno.
Por eso el conocimiento siempre debería hacerte mejor, y encontrar la felicidad es otra historia…
Así que conocer es bueno…
Volviendo a mi cruzada particular contra el uso incorrecto de la gramática y la ortografía, comentar que el titular utiliza erróneamente la coma “,” en lugar del signo de dos puntos “:”.
El titular correcto debería ser:
“El conocimiento: esa maldición.”
Respecto a saber explicar las cosas complicadas de manera sencilla Einstein tenía una opinión:
“No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela”
:)
Armonth: no es solo el bucle del informático, es en general siempre que tratas con especialistas: médicos, abogados, políticos (si los hay…), arquitectos…
Yo por ejemplo me pasmaba cuando mi albañil nos explicaba a mi esposa y a mi el porqué no podíamos hacernos la casa como habíamos pensado…
En mi trabajo diario puede ser una maldición cuando el cliente se dedica a repreguntar y cuando además cree que sabe algo del tema… pero como bien dices, en la tienda nos dedicamos a buscar analogías (sobre todo con el mundo del automóvil) para poder explicar algunas recomendaciones de compra.
Armonth, al final me has hecho cambiar de opinión, pero en lo referente a los cliente, como me ha salido algo tocho lo publico en mi blog…
Por cierto a los abogados también se lo hacen, y a los médicos… pasa en todas las profesiones…
en serio ke kosas da la vida de la memoria algunos talves
le entiendan a lo ke me refiero del pensamiento apstracto
o tal vez no pero agn de cuenta ke estan reflejandoce en un espejo mirense y ponganse a pensar ke estoi acien do en esta vida tan inumana ke nadi es feliz sabiendo las cosas cuando unos ke no saben ni ke acver decir o admisnistrarse en la vida sirben para mejor ejemplo en esta vida tengan es te dicho del mexicano irlandes portuguseano jaja ke jalada el ke no be no mira agance una siple reflexion en sus sentidos i echen le ganas ala vida de este mundo ke tenemos aora ke es peor ke kual teniamos antes
Contrario a la opinion de algunos que me precedieron, se que el conocimiento constituye la verdadera fuerza que nos da la libertad, la misma libertad que solo se obtine cuando vemos las cosas de acuerdo a la compresnsion de los eventos que se manifiestan en toda las formas diversas de nuestro accionar diario, sin que nuestra racionadlidad establecida a través de definiciones conceptos y demas parametros con los que vamos formandonos criterios intervenga en la percepcion del conocimiento, la percepcion es el conocimiento, el conflicto empieza cuando tratamos de traducirlos a palabras de acuerdo a nuestro inventario de conocimientos ya guardados en nuestra memoria
Cuando estamos resolviendo un ejercicio de matematicas por ejemplo, la solucion del ejercicio la vemos en un segundo de tiempo, claro esta esto se debe al conocimiento que esta establecido en nuestra memoria y que al identificar el ejercicio conoce la respuesta tan pronto como se entendio la pregunta en el ejercicio, el asunto es luego traducirlo al lenguaje de las palabras y las letras, que es necesario que la comprension y la confirmacion del maestro, en la aceptacion de que si se tiene el conocimiento necesario para pasar la siguiente periodo, el conocimiento debe hacernos feliz, cuando no entremos nosotros ha hacer nuestras interpretaciones y conjeturas que que como conjeturas son expresion de la memoria que necesita mantener su importancia de acuerdo con la educacion con la que nos hemos formado