Publicado el Martes 10 de Julio del 2007 @ 5:14 por Armonth.
Tiene que haber días para todo, incluso para sacarle los ojos a alguien. Aunque el inicio de esta entrada pueda ser mis no pocas ganas de sacarle los ojos a alguien tampoco es intención descargar bilis si no más bien plantear el prejuicio y fanatismo ante lo que no se entiende o no se acepta.
Uno de los mayores defectos y a la vez bendición que puedes tener es que tus conocidos, amigos y tú mismo al pensar en ti penséis “en una buena persona”.
Es una bendición por la confianza casi ciega que te tienen los amigos y sienta realmente bien saber que si hay una puñalada trapera con autor desconocido lo primero que piensan de ti es “¿él? ¡Anda ya!”, precisamente por ello vale la pena esforzarse en seguir siendo “legal”. Pero también es un defecto porque los cortos de mira se creen con el derecho de juzgarte.
La cabecera del blog ya deja bien claro el tema del insomnio, que más que insomnio (como ya he dicho por aquí antes) es una larga y dura batalla por conseguir dormirse cosa que por la noche se hace casi imposible. En alguna conversación banal y superficial estaba cuando el tuerce-botas y corto de miras me dijo:
“He visto tu web”.
Y la sorpresa viene en que yo no le había dado la dirección pero lo mejor es la tormenta de preguntas con una que se repetía: ¿por qué publicas tan tarde?. A lo cual yo le comento que parte insomnio y parte que mis mejores horas de inspiración suelen ser éstas.
“Tu lo que pasa es que eres un freak de cojones que se pasa día y noche delante de los ordenadores y vive a base de pizzas”
Un tópico más gastado no puede ser pero lo peor es que lo decía totalmente convencido. Aún más: cree que es una enfermedad.
Yo tengo mi rutina que se puede resumir en: Kmail, aKregator, tratar algún tema o charlar por IM si surge y poco más, todo ello en un par de horas. Luego el PC queda encendido con tareas automatizadas (como buen sysadmin que quiero ser en el futuro, todo trabajo repetitivo se tiene que hacer solo) y toca pasar al salón con la guitarra (poco), ejercicio (mucho) o dar una vuelta fuera que para algo tengo el bosque…
Un ejemplo de tarea repetitiva: ahora mismo el PC está codificando un vídeo de 13GB para dejarlo en algo más manejable de unos 2.5GB. Sé que tardará 6 horas más y eso serán 6 horas más que el PC estará encendido y no por ello yo estaré delante.
Vista la “peculiar” percepción de mi compañero de charla decidí devolverle la pelota: “tú sí que eres un friki de cojones” y él, muy enojado, negando la mayor…
“Te pasas el puto día hablando de coches, es casi un mono-tema, tu capacidad para tratar otros temas distintos es de 0.5 de 10 ¡incluso cuando hablas de tías las comparas con la carrocería de Ferrari!.”
“Estás suscrito a una docena entera de revistas de coches, otra media extranjeras, te conoces todos los blogs hispanos y anglosajones del mundo del motor.”
“Te pasas las noches en vela si te queda algún número por leer, lo tuyo es infodicción* que es de lo único que podrías decir que yo también “padezco” y ni siquiera es seguro que sea una enfermedad, además que de serlo yo leo un par de horas diarias, tú más de seis.”
* Infodicción: adicción a la información, necesidad extrema de estar informado. En realidad no es que crea en ello pero él picó el anzuelo y el cabreo ha sido monumental :-). Al no poder rebatir el argumento se pasó media hora diciendo cada dos por tres “No es lo mismo”. Y eso que — seguro — hay muchos puntos flacos en mi argumentación.
Lo que sí es cierto de toda ésta historia es que quién no entiende tus hobbys, tu forma de ser, etcétera o directamente no los aprueba intentará cambiarte. Que un amigo se preocupe por ti y te intente aconsejar es algo que agradecer sin embargo que un conocido (que no llega ni de lejos a categoría de amigo) intente persuadirte es algo normal… triste pero normal.
¿Por qué triste? Porque este tipo de gente es la que crea algunos de los peores problemas que tiene el mundo. Se creen con la verdad absoluta, cuando no hacen ni el esfuerzo de entender los gustos de los demás muchos pasan a otro punto: a atacarlos, al fanatismo.
Hubo una época en que me llamaban antisocial y coincidió con un ambiente social fanático en que pensar por uno mismo ya sea bien o mal era despreciable (ya no digamos que aprueben lo que digas, si no que no tenían capacidad de auto crítica para aceptar que alguien no piensa como ellos) y por ello me merecía el rechazo social. Sin embargo algo me enseñaron: a huir de los fanáticos como de la peste. No se merecen ni un minuto de mi atención.
Muestras de fanatismo las hay a patadas y casi todas ellas considero que son fruto de la ignorancia, desde los que se limitan a menospreciar lo que no entienden hasta los que montan una secta y deciden lo que está bien y lo que está mal (esto último por supuesto debe ser erradicado por cualquier método).
Si en este mundo que parece ir cada día peor me dijeran que hay que señalar cinco culpables yo señalaría de primeras a los fanáticos: curiosamente ellos harían lo mismo conmigo. Lógico: soy un hereje que intenta vivir sin prejuicios y (aunque cada día cueste más) fiel a sus propias ideas, a pensar por mi mismo.
El día que todo el mundo aprenda a identificar sus prejuicios y fanatismos (creo que todos tenemos de esto, la diferencia debe ser de tolerancia) el mundo irá mejor… y yo me pasaré todos los días pellizcándome la mejilla ante mi incredulidad…
PD: Corto que se hace largo, casí se merece un tag “pajas mentales” :P
la verdad circunstancias que nos pasan a muchos, de verdad estoy de acuerdo con tu forma de pensar y ver las cosas, y de esas personas que critican sin conocerse, primera ves que paso por este blog, exito sigue asi.
GnDx
Entiendo la situación y a veces la vivi parecida…
Con lo del insomnio me pasa lo mismo, IGUAL (y por culpa de comentarios de otros intenté cambiar varias veces a como de lugar, y siendo ahora las 2.30 AM y yo sin una pizca de sueño es claro que no logré nada)…
Me pasa también que al trabajar con computadoras/internet/etc hay algunos que dicen que lo mío no es trabajo y que tengo que empezar a tomarme la vida en serio y etc… y más etc…
Al principio me preocupaba… después empecé a entender que lo mío no era un problema sino una forma propia de vivir la vida (ej: para mi no es una crisis no poder dormir de noche)… una forma que elijo yo y que no depende de los prejuicios de nadie… ahora lo que piensen esas personas de éste asunto, me suele importar poco y nada…
Me he encantado el articulo. Sobretodo porque me siento identificado en gran medida en lo explicado.
Se nota que eres una “buena persona” y el tono del articulo asi lo denota.
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Podrias proponerle al “colega” que sabe de coches que cree un blog sobre autos y dé rienda libre a todo ese saber que atesora
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Ptons.
No es “plagio”, es “copia privada” si no lucras con ello. Solo acreditalo y ya esta.
Lo que más me llamó la atención es lo de “un conocido (que no llega ni de lejos a categoría de amigo) intente persuadirte es algo normal… triste pero normal”. Porque tienes más razón que un santo (si es que la tienen/tenían). La mayoría de la gente asume que su modus vivendi es el correcto y, por definición, todos los demás están mal de una u otra forma. Una de las costumbres más arraigadas es la de tomar un hecho ocasional, asumir que es algo acostumbrado y tacharlo de “negativo”, “malo” o cualquier otro sinónimo más o menos paternalista, Pero, como tú dices, “es normal”.
Sn embargo, no estoy de acuerdo a que a eso se le pueda llamar “fanatismo”. Es sencillamente una especie de “yomismo”, de “ombliguismo”, de egolatría, de complejo de superioridad… Pontífices de la normalidad, así hay que llamarlos.
Soy español pero vivo en Ecuador, y he observado un hecho muy curioso entre otros muchos. El tipo de gente que comentas suele coincide con un hábito que a mí me llamó la atención. En la institución donde trabajo (un colegio privado), no son muy estrictos respecto a como vaya vestido, siempre que lo hagas con un mínimo de decencia. Yo voy siempre informal a dar clases. Sin embargo, hay algunos que se han quedado anclados en el siguiente ritmo: los lunes, de traje y corbata; de martes a jueves, formal o semi-formal; viernes, ropa deportiva o completamente informal. Y este hábito al que nadie les obliga coincide también en muchas ocasiones con la forma de pensar. Mira, seguro que podrías hacer un post con las características del “pontífice de la normalidad” o del “normalizador desorientado”… Si no lo hago yo, es porque estoy en otros menesteres.
Uy, se me hizo largo y se me fue la olla. Perdón.