Publicado el Domingo 30 de Diciembre del 2007 @ 15:55 por Armonth.
Cada pocos meses aparecen noticias en todos los medios con uno esos temas que tanto gustan: “lo caro que está todo y lo vergonzante de que no hagan nada los políticos”. Me refiero al precio de la comida y el abuso de los intermediarios.
Es un tema que viene al dedo a la época en que estamos y raro es que se haya mencionado poco, aunque ya “bombardearon” con el tema hace 3 meses y no se pueden repetir demasiado: no sea que alguien con memoria se dé cuenta de que “la noticia no es noticia”.
Una de las pocas ventajas de vivir fuera de una gran ciudad es poder conocer la situación — especialmente de los agricultores — un poco más de primera mano.
Es cierto que la situación está muy mal, pero podría estar peor: actualmente hay menos competencia desde fuera debido al pago de aranceles muy altos para la importación además de subvenciones a la producción y a la gasolina.
El problema viene cuando esto sólo sirve para que el productor pueda vender más barato y los intermediarios sacar más tajada. Pero culparles a ellos de la situación no es una solución: hacen su trabajo.
El precio de un kilo de tomates se llega a vender a 20 céntimos o menos a los intermediarios: compran grandes cantidades y por eso obtienen precios mucho más reducidos.
Pero se puede comprar directamente al productor, sin ir más lejos en mi familia se lleva haciendo toda la vida para consumo propio. El kilo de 20 céntimos se convierte en uno de 70 céntimos y se llega a vender por el doble. Sin embargo en el supermercado se vende todavía más caro y en época de escasez incluso se triplica o cuadriplica.
¿Es lógico que un tomate “murciano” se pegue un viaje del copón hasta Galicia — por ejemplo — y aumente su precio diez veces? ¡Pues claro!. Pero también es lógico que si se tiene un agricultor relativamente cerca sale más a cuenta comprarle directamente a él que no comprar en la esquina algo que ha viajado más que tú en toda tu vida.
No entro en la discusión de si un intermediario abusa o no, habría que mirar cada caso, pero habiendo tantas “redes sociales” y “web 2.0″ chorras me pregunto si no sería factible una más pero enfocada a compartir información y “puntos de venta baratos”…
la culpa de todo la tiene el gobierno. saludos pero siempre no importa el color
Pues muy pronto lo habrá, permanezcan atentos a su pantalla ;)
En mi caso pues la carne la producimos en casa, el pescado pues vamos al mar a comprarlo y las cosas de cultivo la compramos al doble que le pagan a los productores a la misma gente que nos compra la carne bastante más cara que la que nos pagan los distribuidores (me encanta ser de familia del campo gallego :D)
En los EEUU ya hay una tendencia entre la gente más concienciada tanto en temas ecológicos como de salud a escojer alimentos de producción local. Los restaurantes remarcan en sus cartas que usan producto local, identificando incluso al productor, y hay tiendas que para diferenciarse sólo venden productos producidos en un radio de km determinado.
No se trata de un fenómeno aislado o minoritario, si no que incluso ha conseguido recuperar la agricultura y ganadería en estados como New Jersey donde estaba desapareciendo en favor de las grandes explotaciones del medio oeste.