Publicado el Saturday 20 de January del 2007 @ 22:06 por Armonth.
De una temporada a esta parte estoy viendo como las cartas están cambiando en lo que respecta a demandas a sitios de Internet. Antes cuando se cometía un delito, el sitio o sitios afectados eran denunciados y estos — normalmente — colaboraban con la justicia para coger al infractor y en caso de negarse ya pasaban a ser cómplices…
Ya digo, parece ser que eso era antes. Ahora sale mucho más a cuenta denunciar al mensajero: de salir bien es todo un chollo.
Para ilustrar el ejemplo cojo dos noticias sobre demandas a sitios web por lo que hacen sus usuarios, las cojo recientes por no tirar de archivo pero casi cualquier otro ejemplo servirá:
Brasil Telecom bloquea el acceso a YouTube: En Brasil, a causa del famoso vídeo de Daniela Cicarelli. La modelo — de la que nunca había oído hablar y se le conoce como “la ex de Ronaldo” — aparece en un vídeo de forma acaramelada con un hombre. Los jueces le han dado la razón y han retirado el vídeo de YouTube (hasta ahí bien) pero como los usuarios en contra de la voluntad de YouTube lo han vuelto a subir todo un país se ha visto privado de un servicio web.
Youtube y Brasil 0 – Cicarelli 1.
En este en particular es curioso los argumentos que dan: El mensajero es responsable de las cartas y de que lo que digan en ellas sea verdad (aunque eso suponga un atentado a la intimidad):
Según leo, los abogados de la acusación argumentan que era labor del sitio encargarse de la seguridad de sus usuarios, controlando la cantidad de información que estos pueden llegar a compartir, incluso (leo entre líneas) la veracidad de esta información.
Lo triste de la historia es que unas chicas han recibido abusos, lo demás realmente es irrelevante pero precisamente de esa irrelevancia es de lo que hablo en esta entrada así que perdonad si dejo los abusos en segundo o tercer plano: es imposible que un sitio en Internet tenga control absoluto sobre sus usuarios y más todavía que compruebe todos y cada uno de los datos que estos depositan…
Es por ello que a los novicios internautas hay que enseñarles a desconfiar en Internet y no tragarse lo primera que le digan.
En este caso, MySpace ha habilitado una herramienta (Zephyr) que puede ayudar a los padres a controlar a sus hijos pero son estos los que deben hacerlo o al menos educarlos para no ser confiados. ¿Acaso no enseñaban antes que no debes irte con extraños? ¿por qué con Internet es diferente? ¿por qué no te dicen: nunca quedes con un desconocido, aunque lo conocieras de antes en Internet?.
El que debe pagar es el delincuente, pero el mensajero si no sabe que se está cometiendo un delito no puede actuar y cuando hay unos cuantos miles de usuarios es imposible de revisar todo.
La diferencia es que — dejad aparte la violación, hablo en general — ahora sale mucho más a cuenta denunciar al mensajero (que tiene dinero y con suerte lo desplumas) que a una persona normal y corriente:
Demandar a una empresa hace que a quien le guste la empresa te mire con malos ojos y a quien no te mire bien: no deja a nadie indiferente (y menos si es tecnológica y todo Internet se hace eco).
Encima los bloggers/webmasters/prensa redondeamos la jugada hablando del tema: todo el mundo se entera y de Internet o la prensa salta al plano social por lo que el juicio adquiere relevancia e incluso cierta fama.
Demandar a una persona por contra puede generar muy mala imagen (sobretodo si es una empresa la que hace la demanda) y rara vez se ven indemnizaciones millonarias.