Publicado el Lunes 25 de Diciembre del 2006 @ 9:03 por Armonth.
Internet es único. Una de las argumentaciones a favor de Internet por parte de la gente es aquella de acceso a una cantidad BRUTAL de información, pero con el tiempo te das cuenta que también es único si se compara con el mundo analógico.
En el mundo analógico una persona que quiere iniciar un negocio — pongamos por ejemplo una tienda — tiene unos niveles de entrada muy altos: burocráticos, todo aquello relacionado a montar la empresa, inmuebles, impuestos, salarios, mercancía, material, etcétera.
Pero una vez que la tienda ya está en marcha, en un plazo máximo de tres años se zanja el asunto: O prospera o se cierra, pocas veces llega a prosperar pasado ese tiempo si no lo está empezando a hacer ya. Como tercera opción tenemos el caso de que la tienda sea comprada por una gran cadena para quitarse competencia y ser asimilada.
Resumiendo: cuesta de entrar pero en un tiempo relativamente corto ya te puedes hacer una idea de si va a funcionar.
Luego en Internet es justo lo contrario. La barrera de entrada es cercana a cero, si tienes acceso a Internet y un par de horas… la cosa puede funcionar pero no sabrás si llega a funcionar hasta que funcione.
Claro, podemos considerar que el requisito (hablando de beneficios vía publicidad) de ser autónomo, cumplir la LOPD, LSSICE, etcétera es una barrera de entrada pero es bastante menor comparativamente.
Luego tenemos que en la época de la Web 2.0 muchos sitios son adquiridos o reciben inversiones de capital riesgo, ambas opciones con grandes sumas de dinero de por medio y seguramente en muchos casos excesivas. Tanto que algunos ya hablan de Burbuja 2.0.com.
Otro ejemplo sería los P2P: su uso masivo es un claro indicador que la gente no lo considera (y NO lo es) un delito y viene a dejar claro que la música como producto en forma de un trozo de plástico redondo ha caducado.
Con este panorama uno puede pensar que casi cualquier cosa en Internet funciona opuestamente a “los métodos tradicionales” y este pensamiento me aclara el por qué esos pozos de sabiduría que tenemos metidos en política (esto… salgo un momento.., acaba de reventar el irónicometro) no aciertan una cuando se trata de Internet.