Publicado el Sábado 13 de Octubre del 2007 @ 4:03 por Armonth.
En “Soy SEO” han puesto una entrada llamada 10 Errores SEO: Peor Imposible que es una lista de consejos inversos. La lista no está mal, aunque aprovecho para opinar de los dos primeros puntos:
No incluir un SEO desde el inicio del Proyecto
A titulo personal es una de esas afirmaciones que tiene validez total al 100% y al mismo tiempo ninguna. ¿Contradictorio? No tanto: un gran porcentaje del trabajo de un SEO es de accesibilidad y arquitectura de información (los “factores in-page”) es decir; está ahí para enmendar errores pero a poco que se tenga sentido común “poco” trabajo va a tener.
Cualquiera que lleve un tiempo navegando con algo de sentido común y buen gusto puede hacer páginas bastante usables evitando tecnología obsoleta o inadecuada (Flash, frames, etcétera). Sin embargo si hablamos de “un jefe” que no tiene ni idea seguramente el SEO va a pasar muchas horas peleándose con el jefe para que no se ponga todo el contenido en formato Flash o en texto dentro de imágenes con unos efectos dinámicos de nieve en Javascript para rematar la cutrada…
Elección del dominio y hosting
A excepción de dominios con alto tráfico “type-in” (tráfico generado por ver que hay en ese dominio y no por conocerlo de antes o por encontrarlo en buscadores) el dominio creo que da igual. Con que te guste y no sea muy difícil de transmitir…
El posicionamiento que puede obtenerse mediante un dominio local (.es, .fr, .co.uk, etcétera) se compensa sin problemas con tener una IP local, por ejemplo en lugar de un .es pues un hosting con IP española sirve perfectamente. Además si dejamos aparte gustos (cada uno tiene el suyo) es una completa perdida de tiempo trabajar en un dominio para luego terminar en otro.
Otro asunto es que por naturaleza los humanos somos seres de costumbres: cambiar el diseño de vez en cuando puede gustar pero cambiarlo a menudo se vuelve molesto y lo mismo con cambios continuos de hosting (da sensación de inestabilidad) o de dominio (tenemos que recordar muchas cosas, como para ir renovando direcciones).
Si cambiamos de dominio el esfuerzo que requerirá poner el nuevo a la altura del viejo puede ser mayor que los beneficios (los cuales se podrían conseguir con la mitad de ése esfuerzo en el dominio viejo).
Resumiendo: hay cosas que no están mal pensarlas, pero si te equivocas por no pensarlas seguramente sea mejor intentar arreglarlas que no empezar de cero.
No solamente hay que pensar (si se puede) bien las cosas antes si no también pensarlas (y mucho) después. La mayoría de errores de novato se pueden corregir mientras que los hechos a media carrera suelen ser más difíciles (y el esfuerzo que hay que hacer para sobreponerse mayor todavía).
Que esa es otra, el efecto psicológico puede influir demasiado a la hora de hacer bien las cosas. Siempre he oído que un atleta cuando supera su marca personal le cuesta mucho más superar la nueva marca… pero no porque esté lleguando a su límite físico sino porque la presión mental crece exponencialmente.
Creo que has resumido muy bien los dos primeros principios fundamentales a la hora de hacer una nueva página web. Es más, el dominio sería lo más importante, y luego la optimización del código lo segundo más importante :-)
Saludos ;-)