Publicado el Viernes 30 de Noviembre del 2007 @ 21:54 por Armonth.
O al menos eso le gustaría al presidente del Instituto para la Calidad Turística Española, Miguel Mirones (resistiré la tentación de ironizar con su apellido y es que básicamente un turista lo que hace es mirar), que considera a los blogs de viajes un peligro para el sector turístico.
Para ello no se les ocurre nada mejor que pedir que “las grandes compañías tecnológicas” hagan de policía controlando lo que se publica y lo que no. ¡Viva la libertad de expresión!.
Se ve que la gente está cansada de hacer el guiri en un país que les mira mal, les escupe en la cerveza (¡ingrediente extra!) y les cobra 20 eurazos por una tapa (IVA aparte) así que toca buscar cabezas de turco. ¿Y qué mejor que atacar a los blogs de viajes? Matan muchos pájaros de un tiro, a saber:
No sólo eso: se ahorran cantidades ingentes de pasta en juicios (que me atrevo a predecir con grandes posibilidades de perderlos) a todo aquel que hable mal de un país. Cosa que por otro lado significa demandar a toda España: ¿hay alguien que hable bien de España? Ya de sentido patriótico ni hablemos.
Y ya para terminar, una última cosa obtienen (aunque dudo que hayan llegado a pensarlo): en el supuesto de que les hicieran caso muchos sitios compitiendo en los SERPs de viajes cerrarían al no tener libertad de expresión para hablar bien o mal… ¡mas pastel (tráfico) para ellos!.
Lo que no deja lugar a duda es que cierta pseudo-organización sin animo de lucro está creando escuela, la sociedad y la tecnología ha avanzado mucho estos últimos años pero nada comparado con las tácticas de marketing con jeta de cemento.
Ya en nada en empresariales incorporarán el temario de “cómo coartar la libertad de expresión bajo el manto de los daños que genera sin que suene a disparate”.
Genial como siempe Armonht!.
pero no te pierdas la guasa que hay en BP con los comments:
“Y para complementar tu frase: “las opiniones son como los culos, todo el mundo tiene uno y algunos huelen mal”.
En realidad… “Las opiniones son como los culos, todos tenemos uno, y a cada cual el suyo le huele mejor”.
“Con eso de que el culo también tienen dos hemisferios, algunos lo usan para pensar”
“A veces las palabras van del culo a la boca, sin pasar por el cerebro”.
Coincido totalmente.
Pero el comentario lo escribo para señalar que imagino que en “se ahorran cantidades ingestas de pasta en juicios” querías decir ingentes. Coningestas estarías refiriéndote a comidas… Un pequeño lapsus, imagino.
Esto es increible, increible!!!!! ajajajajaja. Miguel Mirones, no nos toques los cojones!!!
Si me voy de viaje a cualquier sitio, al que haya ido un colega, le pregunto. Por los hoteles, la comida, el tiempo, los precios, el clima, etc…
Si entro en un blog o en una red social donde mucha gente coincide en la crítica a un lugar, lo más probable es que le haga más caso que a cualquier campaña de publicidad.
Vivo en Tenerife y cada vez que veo la publicidad de las agencias sobre esta isla, me sonrío porque no tiene nada que ver con la realidad.
La manía totalitaria de los hoteleros ha existido siempre.
En Ibiza incluso dictan a los políticos el techo de población del Plan General de Ordenación (no se llama así, pero para que me entiendan).
Su lema es : Ven, pero no cuentes nada, nunca, que nos dañe nuestro negocio.
Si preso de un proceso de locura te atreves a criticar algo (para conseguir mejoras) pagarás las consecuencias: recibirás todo el mal que puedan inferirte, desde el ninguneo hasta otras presiones de todo tipo.
Claro que últimamente ya no pueden.
Muchos de estos empresarios se han ido al Caribe y a países donde hay censura, a seguir reventando al trabajador con jornados de 18 horas y sueldos de miseria.
En fin, me he pasado en extensión.
Me sumo a la sintética y justa expresión de
LaDer: “Miguel Mirones, no nos toques los cojones”.